
La crisis económica también se ha hecho notar en Francia. Los medios apuntan que el país galo se ha hundido en la peor recesión de los últimos 34 años.
Por eso, no es de extrañar que hayan surgido sistemas de trueque locales que luchan para hacer frente a la crisis a través de un sistema económico más solidario y cooperativo. Estamos hablando de los sistemas llamados 'SEL', parecido a lo que en España se conoce como 'bancos del tiempo'.
En 1994 apareció el primer SEL (Système d’Échange Local). Hoy Francia cuenta con más de 350 de estos sistemas de trueque que se definen como grupos de personas que practican el intercambio de bienes, servicios y saberes a nivel local. Según afirman sus promotores, un SEL ofrece la posibilidad de intercambiar de manera libre, privilegiando el vínculo social más que el bien, a través del respeto a las personas y la valorización de la responsabilidad de cada uno.
Entre los distintos SEL existe una gran diversidad, a pesar de que todos ellos compartan los mismos valores básicos. Aunque la mayoría son asociaciones sin ánimo de lucro, hay una gran adaptabilidad a las características locales propias en las que se encuentran y que se refleja en la estructura escogida y el tipo de 'moneda' que se usa. Además, mientras unos SEL hacen hincapié en lo económico (buscan poder subsistir sin tener que usar el dinero) o en lo social (buscan la emancipación personal al sentirse útiles e integrados en un grupo), otros lo promueven como un acto de resistencia o reflexión sobre el sistema económico.
A pesar de esto, en la práctica, los SEL tienen unas características comunes: los participantes evalúan ellos mismos las transacciones, no hay obligación de llevarlas a cabo, la contabilidad se efectúa en una unidad de cuenta o moneda propia definida, las cuentas no crean intereses y los miembros no tienen por qué disponer de una cuenta positiva para acceder a un servicio.
El economista Bernard Lietaer, dijo en una ocasión que la experiencia le hacía pensar que un SEL no puede crecer más allá de 500 personas miembros, lo que significa que este sistema sólo funciona a una escala más bien reducida y puramente local.
Por esta razón, muchas voces en Francia ya han hablado de buscar sistemas de trueque más sofisticados que permitirían llegar a un abanico más amplio de la ciudadanía y que permitan transacciones a mayor escala.
Acambiode.com - Empresas que intercambian
Por eso, no es de extrañar que hayan surgido sistemas de trueque locales que luchan para hacer frente a la crisis a través de un sistema económico más solidario y cooperativo. Estamos hablando de los sistemas llamados 'SEL', parecido a lo que en España se conoce como 'bancos del tiempo'.
En 1994 apareció el primer SEL (Système d’Échange Local). Hoy Francia cuenta con más de 350 de estos sistemas de trueque que se definen como grupos de personas que practican el intercambio de bienes, servicios y saberes a nivel local. Según afirman sus promotores, un SEL ofrece la posibilidad de intercambiar de manera libre, privilegiando el vínculo social más que el bien, a través del respeto a las personas y la valorización de la responsabilidad de cada uno.
Entre los distintos SEL existe una gran diversidad, a pesar de que todos ellos compartan los mismos valores básicos. Aunque la mayoría son asociaciones sin ánimo de lucro, hay una gran adaptabilidad a las características locales propias en las que se encuentran y que se refleja en la estructura escogida y el tipo de 'moneda' que se usa. Además, mientras unos SEL hacen hincapié en lo económico (buscan poder subsistir sin tener que usar el dinero) o en lo social (buscan la emancipación personal al sentirse útiles e integrados en un grupo), otros lo promueven como un acto de resistencia o reflexión sobre el sistema económico.
A pesar de esto, en la práctica, los SEL tienen unas características comunes: los participantes evalúan ellos mismos las transacciones, no hay obligación de llevarlas a cabo, la contabilidad se efectúa en una unidad de cuenta o moneda propia definida, las cuentas no crean intereses y los miembros no tienen por qué disponer de una cuenta positiva para acceder a un servicio.
El economista Bernard Lietaer, dijo en una ocasión que la experiencia le hacía pensar que un SEL no puede crecer más allá de 500 personas miembros, lo que significa que este sistema sólo funciona a una escala más bien reducida y puramente local.
Por esta razón, muchas voces en Francia ya han hablado de buscar sistemas de trueque más sofisticados que permitirían llegar a un abanico más amplio de la ciudadanía y que permitan transacciones a mayor escala.
Acambiode.com - Empresas que intercambian

















