Judy Henry y los profesionales con los que ha hecho truequePara Judy Henry, el trueque no es sólo un sistema para intercambiar productos y servicios sino que es algo así como un modo de supervivencia.
Esta profesional de la restauración se topó de cara con la crisis económica cuando estaba planeando abrir el ‘plein air’, su nuevo restaurante. Así que tuvo que usar su creatividad.
'Comencé a pensar en lo que necesitaba para poder abrir mi restaurante. Luego, pensé en quién podía prestar los servicios que necesitaba sin tener que pagarlos, porque me quedaban muy pocos fondos', afirma Judy Henry.
Una de las cosas positivas de su negocio es que Judy tiene muchas oportunidades de establecer contactos. Gracias a ello, encontró fácilmente los profesionales que estaba buscando ofreciéndoles como moneda de cambio la comida de su restaurante.
Una de las personas que aceptó el intercambio fue Bruce Dingeldein, propietario de la empresa ‘Curious’, cuyos servicios de diseño de jardines y plantas era necesario para el restaurante al aire libre que Judy estaba planeando.
Dingeldein asegura que suele intercambiar con mucha gente. En este caso, le propuso a Judy que sólo debería hacerse cargo de los materiales y él se encargaría de realizar todos los trabajos necesarios.
La artista Barbara Strawser también se encargó de ‘vestir’ el restaurante con sus obras. A cambio, ella consigue un lugar en la ciudad para mostrar su arte a la venta.
'Me funciona como una pequeña galería de arte', afirma Strawser. 'A veces me resulta ideal llevar a los clientes allí. La verdad es que me siento afortunada de tener un espacio para colgar mis pinturas.'
Frank McGough, un amigo de Judy, también participó en la creación del restaurante construyendo una barra de bar.
'Soy un carpintero aficionado', dijo McGough. 'Ella me dijo que le encantaría poner una barra en su restaurante y me pareció un proyecto divertido de hacer'.
Judy aportó el dinero para los materiales y McGough hizo todo el trabajo.
'Judy estuvo muy contenta con la barra que le hice y yo me lo pasé bien haciéndola. Además, ahora tengo una comida gratis y un cóctel, y eso para mí es más que suficiente.'
Gracias a todos estos trueques, ‘plein air’ abrió sus puertas hace aproximadamente un año.
Judy asegura que ha tenido mucho éxito realizando trueques con muchos otros proveedores: bufetes de abogados, empresas de contabilidad, empresas de publicidad. 'Todas las empresas tienen que hacer cenas de Navidad en algún restaurante ;)'.
Realmente, es una mujer muy emprendedora que ha acertado encontrando la manera de conseguir los productos o servicios que necesitaba sin tener que pagar dinero.


















